Genesis 3

1 La serpiente era la más astuta de todos los animales que Yahvé Dios había hecho. Más astuta que todos. Le dijo a la mujer: "¿De verdad Dios dijo que no pueden comer de ningún árbol del jardín?"

5 "Dios sabe que cuando coman de él, se les van a abrir los ojos. Van a ser como Dios, conociendo el bien y el mal."

6 La mujer miró el árbol. La fruta se veía deliciosa. Hermosa a la vista. ¡Y la haría sabia! Su mano se estiró. Tomó la fruta. Le dio un mordisco. Comió. Después le dio a su esposo, que estaba ahí con ella. Él también comió.

7 Se les abrieron los ojos. A los dos. Se miraron el cuerpo. ¡Desnudos! Agarraron hojas de higuera, las tejieron y se taparon.

8 Esa tarde, una brisa fresca pasó por el jardín. Oyeron el sonido de Yahvé Dios caminando. El hombre y su esposa se escondieron entre los árboles.